Saltar al contenido

Trabajo y nómina

Qué gastos te puedes deducir como autónomo

Un gasto es deducible si cumple tres cosas a la vez: está afecto a la actividad, está justificado con factura completa y está registrado en tus libros. Lo que se discute casi siempre no es la factura, sino la afectación: demostrar que ese gasto es del negocio y no tuyo.

6 min de lectura

La pregunta se formula siempre igual —«¿esto me lo puedo deducir?»— y casi siempre tiene la misma respuesta: depende de si puedes demostrar que es del negocio.

Los tres requisitos, y ninguno sobra

Para que Hacienda admita un gasto tienen que cumplirse las tres condiciones a la vez:

  1. Afectación a la actividad. El gasto tiene que estar vinculado a lo que haces para ganar dinero. Es el requisito que se discute en el 90 % de los casos.
  2. Justificación. Factura completa a tu nombre y con tu NIF. Un ticket no vale: no identifica al destinatario.
  3. Registro. Anotado en tus libros de gastos e inversiones, en el periodo que corresponde.

Falla uno y el gasto no es deducible, por muy real que sea.

Lo que no suele dar problemas

  • Cuotas de la Seguridad Social del propio autónomo.
  • Cuota de colegio profesional, seguro de responsabilidad civil, mutualidad.
  • Gestoría, asesoría, servicios profesionales.
  • Software, licencias, dominios, alojamiento, herramientas.
  • Material y consumibles de la actividad.
  • Formación relacionada con lo que haces.
  • Publicidad y marketing.
  • Compras a proveedores.

Lo que se discute

El vehículo. La Administración exige afectación exclusiva para deducirlo en IRPF, con excepciones tasadas —transporte de viajeros, agentes comerciales, autoescuelas, vehículos industriales—. En IVA la cosa cambia: se presume un 50 % de afectación, y de ahí que mucha gente confunda ambos regímenes y aplique el 50 % también en el IRPF. No es lo mismo.

Trabajar desde casa. Dos reglas distintas:

Tipo de gasto Cómo se deduce
IBI, comunidad, seguro, amortización En proporción a los metros afectos declarados
Luz, agua, gas, internet El 30 % de la parte proporcional de esos metros

Dietas propias. Se admiten gastos de manutención del propio autónomo con límites diarios tasados, siempre que el pago sea electrónico —nada de efectivo—, se produzca en un establecimiento de restauración y esté relacionado con la actividad. Los límites los fija la norma de dietas; consúltalos antes de dar por buena una cifra.

La ropa. Solo si es indumentaria específica de la actividad: uniforme, equipo de protección, ropa con el logotipo. Un traje para ir a reuniones no es deducible, por más que sin él no fueras.

Comidas con clientes. Son gastos de atención a clientes, deducibles con un límite porcentual sobre la cifra de negocio, y con la carga de la prueba de tu lado.

El cambio que trajo la cotización por ingresos reales

Antes de 2023, inflar gastos era un problema exclusivamente fiscal. Ahora tiene un segundo efecto: tus rendimientos netos deciden tu tramo de cotización, y unos gastos hinchados los bajan artificialmente.

La Seguridad Social regulariza al año siguiente comparando con los datos que le pasa Hacienda. Si cotizaste por un tramo que no te correspondía, te reclama la diferencia. Y al revés: olvidarte de gastos legítimos te sube la cuota además del impuesto.

Ahí está la razón práctica para llevar las cuentas bien y no a ojo: el mismo número decide dos cosas.

Cómo comprobar el efecto

La forma directa de verlo es meter tus ingresos y tus gastos reales y mirar qué tramo te sale, y después probar con una estimación de gastos distinta. Verás el salto de tramo y el cambio de cuota mensual, que es exactamente lo que está en juego cuando decides si algo entra o no entra en tus libros.

Fuentes. Ley 35/2006 del IRPF, art. 30 (estimación directa) · Agencia Tributaria — rendimientos de actividades económicas
Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal ni legal.

El siguiente paso

Calculadora de la cuota de autónomos por tramos de ingresos

Escribe lo que facturas y lo que gastas. La calculadora obtiene tu rendimiento neto, busca el tramo que te corresponde y te dice qué cuota pagarás cada mes.

40.000 € facturados, 10.000 € de gastos

Ver cómo cambia mi cuota

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir el móvil o el coche si los uso también en personal?

Con el móvil y otros bienes divisibles puedes deducir la parte proporcional al uso profesional, siempre que puedas justificar ese reparto: lo limpio es tener una línea dedicada a la actividad. Con el vehículo la Administración es mucho más estricta y exige afectación exclusiva, con excepciones tasadas para actividades como transporte de viajeros, agentes comerciales o autoescuelas. Fuera de esos casos, deducir el coche al 50 % es una de las cosas que más se regularizan en una comprobación.

¿Qué puedo deducir si trabajo desde casa?

Dos cosas distintas. Los gastos de titularidad de la vivienda —IBI, comunidad, seguro, amortización— se deducen en proporción a los metros afectos, que debes declarar en el alta censal. Los suministros —luz, agua, gas, internet— siguen una regla propia: se aplica un 30 % sobre la parte proporcional de los metros afectos, salvo que puedas probar un porcentaje distinto. Es decir, si afectas el 20 % de la casa, deduces el 30 % de ese 20 %.

¿Deducir de más solo me arriesga a una multa?

No, y esta es la parte que se pasa por alto desde que existe la cotización por ingresos reales. Los gastos reducen tu rendimiento neto, y el rendimiento neto decide tu tramo de cotización. Inflar gastos baja tu cuota de autónomos artificialmente, y cuando la Seguridad Social regulariza al año siguiente con los datos reales de Hacienda, te reclama la diferencia. El incentivo para afinar es doble: fiscal y de cotización.

Más sobre trabajo y nómina