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Vivienda

Si sube el Euríbor, ¿cuánto sube mi hipoteca?

Tu cuota no cambia cuando cambia el Euríbor, sino en tu fecha de revisión: entonces el banco toma el índice del mes que marque la escritura, le suma tu diferencial y recalcula la cuota sobre el capital que te quede y los años que falten. Todo lo que pase entre revisiones no te afecta.

6 min de lectura

La pregunta llega siempre unas semanas antes de la revisión, y casi siempre con más nervios de los necesarios. La mecánica es sencilla y se puede anticipar con bastante precisión.

Tu cuota no cambia cuando cambia el índice

Este es el primer malentendido. El Euríbor se publica cada día y se calcula una media mensual, pero a ti solo te afecta en tu fecha de revisión. Entre revisiones puede subir, bajar o hacer las dos cosas: tu recibo no se entera.

En la revisión, el banco:

  1. Toma el valor del índice del mes que diga tu escritura —a menudo el segundo mes anterior.
  2. Le suma tu diferencial, que es fijo para toda la vida del préstamo.
  3. Recalcula la cuota con ese tipo nuevo, sobre el capital que te queda y los años que faltan.

De ahí sale una cosa poco intuitiva: la misma subida de tipos duele mucho más al principio de la hipoteca que al final. Con veinticinco años por delante y casi todo el capital vivo, la subida se aplica sobre mucho dinero durante mucho tiempo. Con cinco años y poco capital, apenas se nota.

Cómo estimarlo tú mismo

No hace falta esperar la carta del banco:

  • Tu tipo nuevo = valor del Euríbor del mes de referencia + tu diferencial.
  • Tu capital pendiente lo tienes en la aplicación del banco o en el último recibo.
  • Los años que te quedan, en la escritura.

Con esos tres datos, la cuota nueva sale exacta. Es literalmente el cálculo que hace el banco.

Qué cambia Efecto en tu cuota
Sube el índice Sube, y más cuanto más plazo te quede
Amortizas antes de la revisión Baja, porque el recálculo parte de menos capital
Te acercas al final del préstamo Cada punto de tipo pesa menos
Cambia tu diferencial No cambia: es fijo, salvo novación

Qué puedes hacer, por orden de eficacia

Amortizar antes de la revisión. Es lo único que mueve la cuota nueva en esa fecha concreta, porque reduce el capital sobre el que se recalcula. Si eliges reducir cuota, el alivio se nota en el recibo siguiente.

Ampliar el plazo. Baja la cuota mensual y sube el total de intereses. Es una medida de emergencia razonable si el presupuesto no llega, y una mala idea si solo buscas pagar menos.

Pasar a tipo fijo. No es apostar contra el mercado: es comprar certeza. La Ley 5/2019 limitó mucho las comisiones de la novación y de la subrogación precisamente para que este cambio sea accesible. Pide números a tu banco y a otros dos: la diferencia entre ofertas suele ser mayor que la que hay entre quedarse y moverse.

Un aviso sobre las simulaciones

Cualquier simulación a veinte años vista de una hipoteca variable es un escenario, no una predicción: depende de por dónde ande el índice en cada revisión futura, y eso no lo sabe nadie.

Lo que sí es exacto es el cálculo de tu próxima cuota con un tipo dado, y el efecto de amortizar antes de que llegue. Para eso, mete tu capital pendiente, el tipo que esperas y los años que te quedan, y compara escenarios. Es la forma de llegar a la revisión sabiendo lo que viene.

Fuentes. Banco de España — tipos de interés de referencia · Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario
Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal ni legal.

El siguiente paso

Calculadora de hipoteca con amortización anticipada

Escribe el capital que te queda, el tipo y el plazo. Verás la cuota, el cuadro completo mes a mes y qué te conviene más al amortizar: bajar la cuota o acortar el plazo.

150.000 € al 3,25 % a 25 años, amortizando 10.000 €

Simular mi cuota nueva

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto me revisan la hipoteca?

Lo dice tu escritura, y lo habitual es cada doce meses, aunque hay préstamos con revisión semestral. En la revisión se toma el valor del índice de un mes concreto —normalmente el segundo anterior a la revisión, también según escritura— y se aplica hasta la siguiente. Por eso puede darse el caso de que el Euríbor lleve meses bajando y tu cuota siga alta: estás pagando con el índice que se fijó en tu última revisión.

¿Me conviene cambiar de variable a fijo?

Depende de qué estés comprando. Pasar a fijo no es apostar a que los tipos suban: es pagar por saber lo que vas a pagar. Si una subida de doscientos euros en la cuota te rompería el presupuesto, esa certeza vale dinero aunque estadísticamente salga algo peor. La Ley 5/2019 abarató mucho estos cambios: la novación para pasar de variable a fijo tiene comisiones muy limitadas, y la subrogación a otro banco también. Pide simulaciones a tu banco y a otros dos antes de decidir.

¿Puedo hacer algo para que no me suba tanto?

Amortizar capital antes de la revisión. La cuota nueva se calcula sobre el capital pendiente en ese momento, así que reducirlo justo antes rebaja el recálculo. Si además eliges reducir cuota en vez de plazo, el efecto sobre el recibo mensual es inmediato. No evita la subida del tipo, pero la amortigua, y es lo único que está en tu mano en esa fecha concreta.

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